Daniel Dimeco

Escritor, dramaturgo y director de teatro


Daniel Dimeco: “Los que nos dedicamos a escribir tenemos vidas paralelas”

Presenta en Valencia el Premio de Novela Ciudad de Badajoz

Valencia, 24 Mayo. (EUROPA PRESS)

El escritor y dramaturgo Daniel Dimeco (Argentina, 1969) asegura que todos aquellos que se dedican a escribir o a actuar tienen “vidas paralelas”, algo que también le sucede a la protagonista de su última novela, El mapa de las viudas, donde un personaje afectado por al locura es el único que se atreve a contar la historia que otros callan por miedo.

Así lo ha explicado el autor, en declaraciones a Europa Press, con motivo de la presentación del libro, publicado por Algaida y ganador de la XVI edición del Premio de Novela Ciudad de Badajoz.

La trama arranca a finales del verano de 1960, cuando una serie de asesinatos en la ciudad de Stralsund, al norte de la República Democrática Alemana, agudizan la locura de Eleonora Maler. En ella conviven dos existencias paralelas: la mujer que fue hasta terminar la guerra y la personalidad que se originó una trágica noche de 1945.

Pero ambas –la cuerda y la enajenada– son una, comparten el mismo cuerpo y viven una vida común, acompañadas de una niña que arrastra su propia desdicha. En el asfixiante ambiente de una pequeña ciudad donde la Stasi se afana en controlar a todos sus habitantes, Eleonora tendrá que enfrentarse a sus propios miedos y a sus propios fantasmas: algunos sólo están dentro de ella, pero otros aún recorren las calles de Stralsund.

Dimeco ha explicado que en esta ocasión ha querido tratar el tema de la locura, “pero no como algo negativo, sino como un mundo paralelo y tan interesante como la vida real”.

Documentación

Además de la ficción, la obra tiene detrás un trabajo de documentación para ambientar la historia en la antigua República Democrática Alemana y para profundizar en la Stasi, el Ministerio para la Seguridad del Estado, un tema que el autor siempre le ha causado “una gran curiosidad”, reconoce.

Sobre la importancia que tienen los galardones literarios, Daniel Dimeco comenta que le da “la justa”.

“Para quienes no somos muy conocidos, evidentemente, te proporciona un escaparate que ese agradece muchísimo; también es un aliciente para seguir porque piensas que si la historia que has escrito en soledad le ha gustado a un jurado puede pasar con otra gente”, ha aseverado.

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Presentación en Madrid de ‘EL MAPA DE LAS VIUDAS’

Roksana Niewadzisz, Daniel Dimeco, Jesús Ferrero y Miguel Ángel Matellanes

Roksana Niewadzisz, Daniel Dimeco, Jesús Ferrero y Miguel Ángel Matellanes

El jueves 9 de mayo se presentó en la librería Tipos Infames de Madrid la novela El mapa de las viudas de Daniel Dimeco, Premio de Novela Ciudad de Badajoz

Ejemplares de "El mapa de las viudas" en la librería Tipos Infames

Ejemplares de “El mapa de las viudas” en la librería Tipos Infames

El mapa de las viudas ha sido editada por Algaida Editores (Grupo Anaya) que, en la presentación, estuvo representada por su editor Miguel Ángel Matellanes quien afirmó: “…la novela de Daniel Dimeco te permite respirar cuando vas a entregar un premio porque sabes que has encontrado ganador“.

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El autor contó con el padrinazgo del escritor Jesús Ferrero quien, acerca de la obra, expresó: “El mapa de las viudas es una novela que te permite dudar de la realidad. Es lo mejor que puede tener una novela“. Y, agregó: “Daniel Dimeco denota una total maestría como fabulador“.

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La actriz Roksana Niewadzsiz se metió en la epidermis de la protagonista de la novela, Eleonora Maler, y leyó el primer capítulo de la misma.


EL PERIÓDICO DE EXTREMADURA: los galardonados con el Ciudad de Badajoz recogen sus premios

El Periódico de Extremadura
Badajoz, 17 de noviembre de 2012

Acto de entrega en el ayuntamiento pacense

A. M. R. 17/11/2012

Los galardonados con los premios de Novela, Poesía, Pintura, Escultura y Periodismo Ciudad de Badajoz los recogieron ayer en el acto celebrado en el salón de plenos del ayuntamiento pacense, que contó con la presencia del alcalde, Miguel Celdrán, de la concejala de Cultura, Paloma Morcillo, así como de patrocinadores y miembros de los jurados. Los premios se dieron a conocer en la gala celebrada el pasado 26 de octubre.

Bárbara Celis, que recogió el premio de Periodismo por su artículo sobre Paul Auster en la revista Rolling Stones, usó el micrófono para agradecer esta convocatoria, pues en España no abundan los premios de periodismo de temática libre “y sin conexión directa con los organizadores”, según dijo, y dedicó su galardón a los colaboradores, “porque también existen y son gran parte del grueso que hace periodismo todos los días”. Daniel Dimeco recibió su premio de Novela por El mapa de las viudas, que dedicó a Eleonora Maler, la protagonista. David Benedicte ganó el de Poesía por Poemarx y dio las gracias “por conseguir que la cultura no se convierta en una prima de riesgo”. Alejandro Calderón e Ismael Lagares recogieron los premios de Pintura y Augusto Fernández Arana, el de Escultura por Liberta. Pinturas y esculturas finalistas se exponen ahora en el Museo Luis de Morales.


PALABRAS EN LA ENTREGA DEL PREMIO DE NOVELA CIUDAD DE BADAJOZ

Buenos días a todos,

Es un enorme placer estar hoy en Badajoz y hacerlo por el motivo que nos convoca.

El primer pensamiento que tuve la noche que me llamaron por teléfono desde la gala para comunicarme que había resultado ganador del Premio de Novela Ciudad de Badajoz, fue para Eleonora Maler, el personaje protagonista de El mapa de las viudas, porque con ella he convivido durante todo el proceso de escritura de la novela, y gracias a ella he hecho uno de los viajes más maravillosos de mi vida. Muchas han sido las mañanas y las tardes que hemos pasado conversando, café de por medio, horas en las que ella me relataba su particular Vía Crucis y yo tomaba nota tratando de entenderla, de comprender lo que había ocurrido en aquella casa de la calle Papen, intentando ser fiel a ese mundo que ella me regalaba. De ahí la importancia que tiene para mí que esta historia tenga la oportunidad de salir a la luz, de que el sufrimiento en silencio de algunos personajes, el drama íntimo de la protagonista pueda llegar a más gente, a los lectores.Desde el instante en que decidí que el hobby de escribir se tenía que convertir en la profesión de escritor, de eso hace ya unos años, mi vida cambió completamente, mi universo interior se amplió hasta extremos insospechados y me ayudó a crear un refugio donde me sumerjo cuando hay marejada o, incluso, cuando la mar está en calma.

Bárbara Celis (periodismo), Daniel Dimeco (novela) y David Benedicte (poesía)

Sin Eleonora, sin la disciplina de trabajo autoimpuesta, sin creer en la historia nacida de una anécdota que me contaron mis padres, sin una imagen que da inicio a El mapa de las viudas, sin las pacientes lecturas de los borradores por parte de Carmen Garrido, mi compañera de vida, hoy no tendría el honor de estar en Badajoz recibiendo este galardón que es un verdadero incentivo para continuar en esta fantástica lucha desde mi refugio de escritor, con la única compañía de un gato de nombre griego, hilvanando palabras del mismo modo que la protagonista de la novela hilvana hilos y pensamientos en la antigua Alemania Oriental.

Quiero agradecer al Ayuntamiento de Badajoz, al señor alcalde en su representación, por la excelente organización del certamen. Gracias a todos los miembros del Jurado del Premio de Novela Ciudad de Badajoz por haber visto en mi obra algo que les llamó la atención. Gracias también a la editorial Algaida, matrona de esta nueva hija a punto de nacer.

Y, para acabar, un agradecimiento especial a toda Badajoz por el cariño que me está brindando y porque, a partir de ahora, siempre será un lugar especial.

Jurado del Premio de Novela Ciudad de Badajoz: Fernando Marías, Luis Alberto de Cuenca, Marta Rivera de la Cruz, Juan Eslava Galán, Carmen Fernández-Daza, Manuel Pecellín, Miguel Ángel Matellanes (Algaida Editores) y Paloma Morcillo como secretaria del Jurado.


LA RATONERA entrevista a Daniel Dimeco: “Me interesa el lado perverso que todos tenemos”

Daniel Dimeco en una calle de Madrid

Daniel Dimeco en una calle de Madrid

Néstor Villazón

Daniel Dimeco cuenta con más de media docena de premios a sus espaldas. Parte de su producción ha podido verse en teatros como el María Guerrero, participando en las obras colectivas Los otros niños y Ojos de sal. Su labor se extiende al campo de la narrativa, donde también se le han reconocido sus novelas y relatos. De talante sereno y buen conversador, este escritor y dramaturgo argentino analiza para La Ratonera parte de su producción y parte de este momento histórico y literario que nos ha tocado vivir.

Pregunta. Has resultado ganador de tres certámenes teatrales y finalista en el Josep Rubrenyo. ¿Está el dramaturgo condenado a mostrarse con este tipo de premios?

Respuesta. Siempre he preferido que se vea la obra más que al autor. Con esto no quiero decir que yo carezca de vanidad o de ambición, en absoluto, pero sí tengo muy claro que no me gusta la fama per se. Quienes nos dedicamos a este trabajo sabemos lo difícil que es poder ver un texto nuestro montado, quizás porque los productores no quieren arriesgar o porque los programadores van a caballo conocido; en cualquier caso, la realidad es la dificultad que tenemos. Lo que hace un premio es encender una luz sobre la obra, ponerla en un anaquel más visible. De todos modos, creo en el trabajo constante más que en el escaparate, porque, al fin y al cabo, todo es pasajero. Los premios siempre me han servido de incentivo para continuar en una lucha solitaria.

P. Con La mano de János lograste el Buero Vallejo en el 2010. En ella su personaje principal se encuentra determinado por las circunstancias sociopolíticas de la Rusia de finales del 38, sin poder de desarrollo como ciudadano o escritor. ¿Existe alguna crítica velada al momento que actualmente vivimos?

R. Ninguna de manera consciente. La obra surge de mi pasión por Rusia y de su historia fascinante y dolorosa. Mis críticas al momento actual no son veladas en absoluto, son directas y van dirigidas a la penosa clase dirigente que tenemos; a los administradores grises y correctos que han despojado de pasión el hacer-crear de la Política así como a nosotros mismos, los que hemos creído durante varios años que los males existían más allá de la valla de Melilla y que en el club de los privilegiados la abundancia y la felicidad iban a ser eternas. Todos somos responsables de lo que nos pasa. Ahora bien, los dirigentes lo son mucho más porque tienen el compromiso de representarnos y cuentan con más información que el grueso de la población. El máximo honor que cualquier ser humano puede tener es el de dirigir los destinos de un país y cuando vemos a los líderes repitiendo hasta el hartazgo las mismas palabras en actos cursis de partido, uno se da cuenta de que son unos desvergonzados y, algo peor, que carecen del coraje necesario para coger al toro por los cuernos y acabar la faena con dignidad. Una buena porción de nuestros políticos no cree en nada, eso es triste, y se limitan a seguir los dictados que les marcan, pensando y actuando de una manera extremadamente provinciana.

P. ¿Cuál es el papel de un escritor en época de crisis? Dicho de otro modo, ¿tiene alguna obligación para con la sociedad o se encuentra fuera de ella?

R. El papel de un escritor, en cualquier época, es el de escribir de acuerdo a su fuego interior. El escritor no se encuentra fuera de la sociedad, se nutre de ella y tiene un instrumento, su propio arte, que bien usado puede ser muy efectivo para despertar conciencias. Ahora bien, corremos el riesgo de pisar terreno fangoso y envestirnos de una autoridad moral que suele resultar muy repugnante, quizás porque no creo en los personajes buenos y en los malos más allá de las películas del Far West. Que el escritor asuma una labor social comprometida como despertador de conciencias lo veo muy bien, pero es que he oído a pocas personas, moralmente autorizadas, que hablasen de la realidad ficticia en la que vivíamos pocos años atrás. Ahora sí, ahora todos aullamos como lobos. La maravillosa construcción europea basada en el Estado del Bienestar se la están cargando los gobiernos con sus recortes y ajustes y nosotros, por ignorancia o desidia, hemos contribuido creyendo que la prosperidad nos la habían inoculado convirtiéndose en una marca genética.

P. La desesperación y el sufrimiento de tus protagonistas son una constante en tus textos. Pudimos apreciarlo en tu última novela La desesperación silenciosa (Premio Fray Luis de León 2010) o en tus textos teatrales, como el ya citado La mano de János o en Mirando pasar los trenes. ¿Cuál crees que es el origen de todo esto?

R. El origen lo desconozco y, como nunca he hecho terapia, algo extraño para alguien que haya nacido en Argentina, no he tenido la oportunidad de indagar en ello. Sencillamente puedo hablar de gustos personales por las vivencias de seres que transitan las cornisas. Me apasiona investigar en el alma y la psique de los personajes, me atrae muchísimo el universo nocturno y frío del Norte de Europa y siempre me he sentido muy bien en esos países, ya sea viviendo en ellos o “viajándolos”. En La mano de János, como bien has mencionado, los personajes están enfrentados al todopoderoso Sistema. En La desesperación silenciosa, es la enfermedad la que se instala como un huésped indeseado en un hombre solitario, que en toda su vida no ha hecho nada digno de recordar y que se debate entre la vida y la muerte. En Mirando pasar los trenes la madre protagonista es capaz de lo que sea con tal de conseguir sus objetivos. En fin, me interesa mucho el lado perverso y oscuro que todos tenemos y escondemos, felizmente, junto a las buenas maneras y a la corrección política.

P. Háblanos de tus referentes.

R. Me seducen enormemente los autores que destilan una inmensa fuerza interior, aquéllos que son capaces de gestar historias enganchadas a una larga raíz, que hay que ir extrayendo con cuidado a lo largo del texto. Me fascina el universo sombrío de William Faulkner, el despiadado de Cormac McCarthy, las descripciones únicas de John Banville, la hondura psicológica de Fiodor Dostoyevski, la dureza contemporánea de Sofi Oksanen, que escribe como a golpe de cincel, el Coetzee de La edad de hierro u Hombre lento… En teatro me enamoré hace muchos años de Bernard-Marie Koltès, de los textos dolorosos de Sarah Kane, de las creaciones de Wajdi Mouawad, me encantan las historias de David Mamet. Sé que son autores de páginas duras, de desaliento, escritores capaces de ahogar a los lectores con sus palabras, pero no lo puedo remediar, el glamour y el romanticismo feliz prefiero que formen parte de mi vida, pero leerlo en novelas me aburre enormemente. Literariamente hablando, soy de tragedias.

P. ¿Cuál es el último montaje que has visto y te ha impresionado?

R. Lamentablemente, hace mucho que no he visto algo que me haya impresionado, desde el Macbeth de los ingleses de Cheek by Jowl, hace ya bastante tiempo, o su más reciente Tis Pity She´s a Whore. Aunque de la temporada de invierno, como espectador, he de destacar el montaje que hizo Julio Manrique con Cosas que hoy decíamos y el Iván-Off, dirigido por José Martret en La Casa de la Portera: una apuesta muy acertada por el teatro bien hecho.

P. ¿Hacia dónde crees que se dirige la dramaturgia española contemporánea? ¿Se podría determinar algún punto generacional?

R. Determinar una dirección es harto complicado. Creo que en los últimos años se han ido sumando nuevos dramaturgos muy válidos y con muchas ganas de hacer cosas nuevas. Lo que tenemos que evitar es la admiración boba por lo que se hace fuera y la consiguiente mala imitación. Nuestra misión es la de escribir, todo lo que cada uno pueda, mejorándolo cada vez más, al menos para ser honesto con uno mismo. En cuanto a un punto generacional, es factible que esos buenos dramaturgos que van surgiendo, contemporáneamente a la crisis, crezcan en calidad, pero hay mucho miedo a no hacer lo correcto, a sacar el pie del tiesto por temor a que alguien se enfade.

P. Un clásico para terminar: ¿algún proyecto en mente?

R. ¡Sí, todo el tiempo danzan ideas en mi cabeza! Pero en concreto he acabado de escribir una novela que, siendo fiel a mi escritura, trata de la locura y de cómo la sociedad, o sea todos, tapamos y encubrimos verdaderos horrores. Y en el ámbito de la dramaturgia tengo dos textos que voy alternando: uno sobre el suicidio como triste escape a la pérdida de la libertad, a que la vida se nos escape sin que hagamos lo que de verdad nos apasiona por ser funcionales al Sistema. El otro es un borrador sobre la perversión.

La Ratonera
Revista Asturiana de Teatro, Nº 36, septiembre de 2012


DIARIO ABC: entrega de los premios Fray Luis de León 2010

Sergio Artero Pérez, Daniel Dimeco, Mª José Salgueiro, Manuel Moya, Antonio A. Mauriz Martínez y Guadalupe Pardo Valera

ABC (Valladolid, 11 de diciembre de 2011)

La consejera de Cultura, María José Salgueiro, presidió la entrega de los premios literarios Fray Luis de León en las modalidades de novela, poesía y teatro. En el acto, Salgueiro puso de relieve la importancia de estos galardones tanto como trampolín para los creadores literarios como su relevancia para «honrar al castellano» en el ámbito de la veintena larga de países hispanohablantes.

A esta última edición de estos galardones se presentaron un total de 273 personas procedentes de 15 países. El jurado estuvo integrado por José María Merino, escritor, premio Castilla y León de las Letras y miembro de la Real Academia Española; José Manuel de la Huerga, escritor y ganador en la modalidad de Narrativa de la edición de 2004; Ernesto Escapa, periodista y escritor; Antonio Piedra, director de la Fundación Jorge Guillén; Agustín García Simón, jefe de la Unidad de Publicaciones de la Consejería de Cultura y Turismo; y un equipo de cuatro lectores cualificados con experiencia dentro del ámbito editorial y crítica literaria.

En la modalidad de narrativa, el premiado fue Daniel Dimeco con La desesperación silenciosa, mientras que en la modalidad de poesía la obra galardonada fue «De puertos y fronteras», y en teatro el máximo reconocimiento fue para «La pecera», de Guadalupe Pardo Valera y Antonio Alfonso Mauriz Martínez.


DIARIO DE LEÓN: entrega de los premios Fray Luis de León 2010

Sergio Artero Pérez, Daniel Dimeco, Mª José Salgueiro, Manuel Moya, Antonio A. Mauriz Martínez y Guadalupe Pardo Valera

Diario de León (León, 11 de diciembre de 2010)

La consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, remarcó ayer la relevancia de las convocatorias de premios literarios para «honrar al castellano» que une a una veintena de países del mundo a través de «la fuerza, la razón y el sentido de la palabra». Así lo señaló durante la entrega de los galardones de la novena edición de los Premios Fray Luis de León de creación literaria, que, según Salgueiro, distinguen la «belleza, la creatividad y la transparencia».

En la modalidad de narrativa, el premiado fue el argentino Daniel Dimeco con La desesperación silenciosa, una obra que narra la historia de aires cosmopolitas ambientada en Copenhague. Se trata, según indicó la consejera, de una trama llevada con habilidad e inteligencia que denota un «profundo conocimiento» de los resortes narrativos y, especialmente, de la naturaleza humana colocada ante una situación límite.

Por su parte, el premio en la modalidad de poesía fue para De puertos y fronteras, de Manuel Moya; y como finalista Autopsia de X, de Sergio Artero Pérez. La primera es una colección de poemas de gran calidad, que fluyen serenos, equilibrados, con un ritmo suave y sugerente; la segunda es un repertorio de poemas caracterizado por la inquietud formal y el gusto por la sorpresa.

Finalmente, la obra ganadora en la modalidad de teatro fue La pecera, de Guadalupe Pardo Valera y Antonio Alfonso Mauriz Martínez. Se trata de una metáfora de dos pobres hombres perdidos en lo que parecer ser su único mundo, una oficina que su obsesión convierte en un espacio inseguro, agobiante y cerrado.