Daniel Dimeco

Escritor, dramaturgo y director de teatro


De ‘EL MAPA DE LAS VIUDAS’ se ha dicho:

“El mapa de las viudas contiene lo mejor de las novelas: Te hace dudar de la realidad, que es la principal misión de la Literatura. Un estilo brillantísimo, plenamente literario. Estamos ante la novela de un joven maestro” (Jesús Ferrero, escritor)

“Daniel Dimeco denota una total maestría como fabulador” (Jesús Ferrero, escritor)

“La novela de Daniel Dimeco te permite respirar cuando vas a entregar un premio porque sabes que has encontrado ganador” (Miguel Ángel Matellanes, editor de Algaida)

“Una novela sobre el tema de la locura, no como algo negativo, sino como un mundo paralelo y tan interesante como la vida real” (Europa Press)

“Una novela con protagonistas perseguidos por fantasmas de su pasado, una ciudad costera llena de oscuros secretos escondidos” (EFE)

“Una novela espléndida sobre la Stasi. Una vieja historia contada brillantemente con aires nuevos. Efectivísima. Trágica. Todo un acierto” (Xurxo Fernández. El Correo Gallego)

“Una historia que asombra y estremece a partes iguales, una historia llena de simbolismo que indaga en la locura, el sufrimiento y la barbarie” (Antonio Paniagua para Colpisa)

“Una novela de intriga muy bien ambientada, donde la información se revela con maestría para completar el puzzle del origen de la locura de Eleonora Maler” (Rebeca García Nieto en Revista de Letras)

El mapa de las viudas es un libro para meditar sobre los sentimientos” (Marga Mosteiro en La Voz de Galicia)

“Es una lectura magistral, que hay que hojear con los cinco sentidos. Una vez Eleonora te gane para su causa, no la podrás dejar, un personaje fascinante que se queda en la mente mucho después de haber terminado el libro” (De tinta en vena)

“En el asfixiante ambiente de una pequeña ciudad donde la Stasi se afana en controlar a todos sus habitantes, Eleonora tendrá que enfrentarse a sus propios miedos y a sus propios fantasmas: algunos sólo están dentro de ella, pero otros aún recorren las calles de Stralsund” (Herme Cerezo en Diario Siglo XXI)

“El choque entre lo accesorio de la vida y lo fundamental, entre el amor y la frialdad, entro lo humano y lo inhumano, conforma el esqueleto central de El mapa de las viudas” (José Miguel Giráldez en ‘El sábado libro’ de Radio Obradoiro y en Correo2)

“Un ambiente asfixiante, donde la Stasi lo controla todo, donde una mujer tendrá que enfrentarse a sus propios miedos” (El Panorama)

“Son poco más de trescientas páginas, pero está narrado de una forma tan sencilla que resulta ameno y entretenido” (Deletrea de Eritrea)

“La próxima vez que alguien se atreva a mencionar que la novela está muerta, le enseñaré El mapa de las viudas, de Daniel Dimeco. Una novela completa, compleja, de estilo impecable y personajes elaborados con mimo, con detalle; una obra literaria excelente” (Juanjo Escribano)

“Con una prosa magnífica, Daniel Dimeco nos describe a la perfección el mundo de sombras, de obsesiones, de locura en el que vive Eleonora. Y lo hace de forma tan magistral que es imposible leer este libro y no sentirse inquieta, incómoda, molesta…” (Mis lecturas y más cositas)

“Dimeco nos sorprende con un personaje realmente complejo, marcado por una doble personalidad y dos realidades bien distintas. Un personaje construido al detalle, con una caracterización magnifica y una naturaleza estremecedora” (Adivina quién lee)


EL MAPA DE LAS VIUDAS en Cuadernos del Sur – Diario Córdoba

Diario Córdoba – Suplemento Cuadernos del Sur (05.10.2013)
Por Javier Vázquez Losada

Daniel Dimeco (Argentina, 1969) es escritor y dramaturgo. Ha publicado la novela La desesperación silenciosa (Premio Fray Luis de León, 2010) y la obra teatral La mano de János (Premio de Teatro Antonio Buero Vallejo, 2010). Con El mapa de las viudas (Algaida Editores, 2013) ha obtenido el Premio de Novela Ciudad de Badajoz 2012.

-Su novela El mapa de las viudas se publica como obra premiada en el Premio de Novela Ciudad de Badajoz, ¿ayuda eso a las ventas, a conseguir un público más amplio o es del todo indiferente?

-No es indiferente en absoluto. Gracias al hecho de que mi novela ganó este premio ha sido editada por Algaida y esa visibilidad hace posible, por una parte, llegar a más lectores y, por otra, me permite ir cincelando un hueco con voz propia.

Eleonora, la protagonista, es un personaje muy complejo, ¿cómo lo aborda, cómo decide darle voz, contar su historia?

-Crear a Eleonora Maler significó un reto enorme y maravilloso, aunque debo reconocer que el proceso de trabajo fue mucho más fácil de lo que puede suponerse a priori. Realicé un viaje al universo de la protagonista, a su locura, a la Alemania de 1960 y escarbé en los cimientos de las historias individuales que aborda la novela, tratando de conocer los fantasmas que acompañan a los personajes. Indagué en sus pasados y entonces descubrí a las dos Eleonoras que conviven en un mismo cuerpo. Una está totalmente loca; la otra, que es prisionera de la anterior, siente la necesidad de expresar lo que ve y de comunicarse con esa otra parte suya, la enajenada, nacida como consecuencia de un trauma enorme.

-Su locura, o aparente locura, nace del nazismo, una de las mayores atrocidades que se conocen.

-Nace de un hecho concreto y brutal que se produce en un encuentro histórico: el choque frontal entre el último coletazo del nazismo y el primer puñetazo del comunismo en Europa Oriental. Pero la enajenación de Eleonora no está ligada a ideologías, su origen está en actos bestiales de los que son capaces ciertos humanos que se ampararon en el caos y, posteriormente, en la impunidad protectora del régimen de la RDA. Eleonora refleja un trauma universal: el que sufren muchas mujeres en periodos históricos convulsos. Traumas que se ven obligadas a afrontar en soledad.

-La Stasi, la DDR, lugares a los que solo podemos acceder con la imaginación y la lectura ¿cómo ha sido ese proceso?

-¡Excitante! Siempre que empiezo a trabajar en un proyecto me estimula conocer el ambiente en el que asentaré la historia y que rodeará a los personajes. Es un modo de entender el mundo que empieza a abrírseme. La historia que narro en El mapa de las viudas habría sido muy distinta si la hubiera emplazado en Córdoba o en Tokio. Por una cuestión socio-cultural y porque la antigua RDA creó un sistema de control absoluto sobre todo lo que se movía dentro de sus fronteras, capaz de la más fina sutileza para que nadie olvidara que el ojo de Orwell les vigilaba de día y de noche. Un sistema de una crueldad sin parangón a cargo de la Stasi, el órgano estatal parido a imagen y semejanza de su “gran hermano” soviético, el KBG. A través de lecturas, películas, fotografías, imaginación y mucho trabajo me fui aproximando al espíritu de toda aquella invención faraónica.

-Los fantasmas del pasado, siempre están ahí, acechando, ¿tiene los suyos propios?

-Nadie se libra de ellos. La diferencia con Eleonora Maler es el grado de hostigamiento que los fantasmas producen en ella. Yo puedo cargar con los míos sin descansar en sus brazos.

-Dos perspectivas, dos narradores…

-La que narra la historia es la protagonista, algunas veces lo hace desde el punto de vista de la cuerda, la mujer que fue hasta una trágica noche de su vida; en los momentos en los que se requiere de mayor intimidad lo hace la enajenada. Dos perspectivas diferentes: como protagonista y como testigo de los hechos. Ese desdoblamiento obliga a la cuerda a usar el pronombre ella, porque le cuesta reconocerse a sí misma en la loca que es, ver en lo que se ha convertido.

-Es novela negra, es novela de intriga, novela social, pero, sobre todo, es una novela, un relato sobre la impunidad.

-Verdaderamente, no me preocupan las clasificaciones, sí que sea una novela, la mejor que pueda escribir y, para ello, sólo me centro en la historia y en sus habitantes. Estoy de acuerdo con usted en que es un relato sobre la impunidad, el abuso cebado por el miedo aterrador y el silencio cómplice de los actores. Los muchos elementos de índole psicológica que se entrecruzan crean un ambiente hermético, una verdadera jaula donde los más fuertes e inescrupulosos consiguen sobrevivir destruyendo la vida de los otros.

-Es autor de teatro, también. Se puede percibir algo de ello en la novela, la precisión en la aparición de personajes, el cuidado por el escenario…

-Llevo a cabo el mismo proceso creativo, tanto para novela como para cuentos o teatro, porque creo firmemente en la escritura que me regalan los personajes. El lector tiene que verlos deambular como si se tratase de una película. Tanto en un género como en otro, nuestra obligación es evitar que los personajes carezcan de fuerza, de lo contrario acaba siendo una mera acumulación de texto.

-Una de símbolos: el título de la novela. También los murciélagos.

-El título hace referencia a un mapa diabólico trazado al final de la II Guerra Mundial por una parte de esa impunidad de la que hemos conversado antes. En cuanto a la figura de los murciélagos, cada lector puede interpretarla libremente sin perder de vista las condiciones psíquicas de la protagonista. La presencia de estos animalitos es constante, como la propia Stasi con sus múltiples agentes y chivatos. Paradójicamente, como cito en el epígrafe de la novela, el eco captado por el finísimo oído de los murciélagos les informa de la distancia, situación y movimiento de las víctimas.

-Lo próximo que escriba, ¿toca relajarse, suavizar la mirada o, por el contrario, seguirá escudriñando en la negritud del alma humana?

-Mi función como escritor es ir más allá y tratar de desenterrar lo que nadie cuenta de primeras, como un buen periodista entrevistando. Por lo tanto, espero no suavizar la mirada ni relajarme. Sí le puedo adelantar que, en el nuevo proyecto de novela, variará la ambientación en la que emplazo la historia y las magulladuras en las almas de los personajes, respetando el estilo que tanto me ha costado encontrar y siendo fiel a mí mismo.

 


MAESTRO DE LAS ATMÓSFERAS AGOBIANTES

ABC (23.06.2013)
Por Antonio Paniagua (@paniaguajimenez)

El escritor Daniel Dimeco recrea en la novela El mapa de las viudas (Algaida) el ambiente opresivo en la RDA

En el verano de 1960, una serie de asesinatos en un aparentemente tranquilo vecindario de la ciudad de Stralsund, en la Alemania Oriental, precipita la locura de Eleonora Maler, que sobrevive a duras penas tras un pasado que se intuye trágico. Eleonora vive de coser para las señoras de los gerifaltes de la Stasi, la omnipotente policía secreta de la RDA, cree que un murciélago ha anidado en su cuerpo y se la está comiendo por dentro, y oculta en su casa a su hija, una niña deficiente y muda a la que mantiene con los ojos vendados para que nada le haga daño, una extraña situación que sus vecinos parecen admitir sin preguntas. Los asesinatos, primero de una niña y después de un hombre, desatarán los recuerdos y los fantasmas de Eleonora, en la que sobreviven dos mujeres: la cuerda y la loca, la que existió antes de la guerra y la que nació después. Paradójicamente, esa inmersión en la locura ayudará a desvelar oscuros secretos que llevan mucho tiempo escondidos.

Pero Eleonora no es la única que guarda secretos. Sobre el vecindario se cierne algo oscuro, algo que nadie nombra pero que parece condicionar la vida de todos sus habitantes. En especial del doctor, siempre encorvado, siempre silencioso, siempre aterrado; y su esposa, dura y terrible, que parece dominar la voluntad de su marido con mano de hierro; o los jóvenes del barrio, uno miembro de la Stasi, hijo el otro de un mandamás del partido, crueles y provocadores, demonios reales que despiertan esos otros demonios dormidos en Eleonora.

Muchos se preguntarán al comenzar a leer esta novela por qué su autor, Daniel Dimeco, que no vivió ni por edad ni por origen los tiempos de la Alemania Oriental, ha situado su historia en los años sesenta de aquel país desaparecido. Pero al adentrarse en sus páginas, el lector descubrirá que no podría haber elegido un escenario mejor como metáfora de lo más oscuro que puede anidar en el ser humano. La dictadura de la RDA era el paradigma del control, un sistema en el que nadie se atrevía a hablar, ni en lo más íntimo de su domicilio, porque había miles de ojos y oídos que lo controlaban todo. En la novela de Dimeco, como lo fue en la Alemania Oriental, lo importante es lo que no se ve, lo que se esconde, un entorno único para analizar la soledad y el miedo que tanto influyen en los personajes de ‘El mapa de las viudas’.

Daniel Dimeco que, aunque de origen argentino, ha vivido varios años en el norte de Europa, se ha empapado de la historia de la RDA y ha sabido crear una atmósfera opresiva, oscura, estremecedora, que mantiene al lector en un constante escalofrío. Este es uno de sus indudables méritos. Otro es la habilidad para dosificar una información que cae como lluvia corrosiva en un lector entregado sin reservas al terror de la narración.

Imágenes de una gran potencia, personajes oscuros, situaciones límites, secretos antiguos y, en la sombra, como un pájaro de mal agüero, una policía secreta que lo sabe todo y lo controla todo. Esos son los elementos que maneja el autor para crear una historia que asombra y estremece a partes iguales, una historia llena de simbolismo que indaga en la locura, el sufrimiento y la barbarie.

El autor ha obtenido con El mapa de las viudas el Premio Ciudad de Badajoz. Novelista y dramaturgo argentino, afincado en España, ha ganado ya diversos premios en ambos géneros, como el Premio Fray Luis de León por su novela La desesperación silenciosa, o el Premio Antonio Buero Vallejo con la obra teatral La mano de Janós.

 


EL MAPA DE LAS VIUDAS en juanjoescribano.es

Por Juanjo Escribano (@jujox)

La próxima vez que alguien se atreva a mencionar que la novela está muerta, le enseñaré El mapa de las viudas, de Daniel Dimeco. Una novela completa, compleja, de estilo impecable y personajes elaborados con mimo, con detalle; una obra literaria excelente, que sin duda merece el premio recibido (XVI Premio de Novela Ciudad de Badajoz), y alguno más.

Dimeco construye una trama oscura, de asesinatos, secretos y política alrededor del personaje de Eleonora Maler, una mujer atormentada hasta la locura, en el entorno agobiante y angustioso de la República Democrática Alemana durante los años posteriores a la guerra. Los terribles acontecimientos que ella vive al finalizar el conflicto la empujan inevitablemente a la locura. Daniel Dimeco hace coincidir dos personas completamente distintas dentro de la figura de Eleonora: la cordura y la locura conviven en la mujer, la figura principal de una trama en la que la muerte y la conspiración están presentes en todo momento.

Dimeco es un autor de personajes, a partir de los que construye la trama. Ya tuvimos la suerte de verlo su obra La desesperación silenciosa, y podemos seguir comprobándolo en este genial Mapa de las viudas. Los personajes,construidos de manera magistral, sustentan esa trama violenta y oscura que hemos mencionado. La elección de la ambientación resulta acertada para acompañar el drama de la historia. El ambiente asfixiante de la RDA, la vigilancia constante de la Stasi, los secretos, las verdades que nadie se atreve a mencionar y las ejecuciones que nunca sucedieron envuelven la obra con un velo duro y agobiante, que nos atrapa en el interior de la historia, y en la cabeza de Eleonora, desde la primera página.

El tema de la locura sobrevuela la historia desde el principio hasta el final. Aunque es Eleonora la representación máxima de la falta de cordura en la obra, las actitudes evidentemente psicópatas de algunos de los demás personajes no pueden ser olvidadas. ¿Es Eleonora la única que está loca? Ya me contaréis.

Desarrollada en tercera persona, el narrador omnisciente es sustituido en ciertos momentos por la voz cuerda de ella, un recurso narrativo que el autor sabe manejar con total naturalidad, y que da un resultado brillante.

Una novela con mayúsculas. Merece la pena.

Título: El mapa de las viudas
Autor: Daniel Dimeco
Editorial: Algaida

Enlaces:

El mapa de las viudas en la Casa del Libro.

El mapa de las viudas en Amazon (versión papel).

El mapa de las viudas en Amazon (versión electrónica).


EL MAPA DE LAS VIUDAS en Revista de Letras RdL

Revista de Letras – RdL (10.06.2013)
Por Rebeca García Nieto

Lo dijo W. G. Sebald. La literatura es “una cuestión de memoria”. Y también: “aquellos que no tienen memoria tienen una oportunidad mucho mayor de tener vidas felices que aquellos que la tienen. Pero hay algo de lo que no puedes escapar: una inclinación natural a volver la vista atrás. Si intentas escapar de la memoria acaba disparándote por la espalda”. En esa tesitura se encuentran los habitantes de Stralsund, pequeña ciudad del Norte de la República Democrática Alemana, donde transcurre El mapa de las viudas, la nueva novela de Daniel Dimeco con la que ganó el XVI Premio de Novela Ciudad de Badajoz.

Durante años mirar al pasado fue un tabú en Alemania. Había una especie de pacto de silencio sobre lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial, tanto sobre el nazismo y las atrocidades cometidas contra el pueblo judío como sobre lo sufrido por la población civil alemana, especialmente las mujeres, cuando los aliados derrotaron al ejército nazi. Este tabú impidió que los alemanes pudieran elaborar el duelo por lo ocurrido. Muchos se volcaron en la reconstrucción, trataron de seguir hacia delante, sin volver la vista atrás… hasta que el pasado acabó por alcanzarlos cuando menos se lo esperaban. Éste es el caso de Eleonora Maler, protagonista de El mapa de las viudas. Por una parte siguió con su vida, cuidando de su hija, hasta 1960, época en que se desarrolla la novela; por otra, se quedó atrapada en una noche de 1945…

Eleonora Maler está tan escindida como su propio país en aquella época. En ella conviven dos mujeres: es “como si me hubiera dividido en dos. Somos matrioskas, una dentro de la otra. Convivo con ella, pero ella es la que se ha quedado con mi cuerpo”. Y en otra parte: “Es terrible ir en un cuerpo demasiado separado de la mente, termina siendo como montar en un caballo salvaje y sin freno”…. En cierto modo, la novela de Dimeco se presta a una doble lectura. La locura de Eleonora y otros aspectos de la novela, como los murciélagos que la acechan, pueden leerse tanto de forma literal como metafórica.

El mapa de las viudas es una novela de intriga muy bien ambientada en la Alemania oriental controlada por la Stasi. Dimeco va revelando la información en pequeñas dosis, con maestría, de forma que el lector puede ir completando poco a poco el puzle del origen de la locura de Eleonora, manteniendo el interés hasta la última página.

Daniel Dimeco (Argentina, 1969) es escritor y dramaturgo. Ha publicado la novela La desesperación silenciosa (Premio Fray Luis de León 2010) y la obra teatral La mano de János (Premio de Teatro Antonio Buero Vallejo 2010). Ha recibido el Premio de Autores Nacionales Teatro El Búho 2009 (Argentina) con Mirando pasar los trenes; el Premio de Teatro Mínimo Rafael Guerrero 2008 con El ángel azul y el accésit del Premio de Relatos Ciudad de Zaragoza 2012 con Los perros ladran de noche, entre otros galardones.

 


elEconomista.es: Daniel Dimeco se adentra en la atmósfera de la RDA en su nueva novela

elEconomista.es
Santiago de Compostela, 2 jun (EFE)

Daniel Dimeco en Santiago de Compostela

Daniel Dimeco en Santiago de Compostela

El escritor argentino Daniel Dimeco se adentra en la atmósfera de la República Democrática Alemana en su nueva novela El mapa de las viudas, ambientada en la ciudad costera de Stralsund y cuyos protagonistas son personas “perseguidas por los fantasmas de su pasado”.

Así lo ha explicado el autor en una entrevista con Efe en Santiago de Compostela, donde se haya con motivo de la promoción de su libro, publicado por la editorial Algaida y ganador de la XVI edición del Premio de Novela Ciudad de Badajoz.

La trama de la novela comienza en una noche de verano de 1960, cuando, a raíz de unos asesinatos, aumenta y llega a un extremo insostenible la locura de la protagonista, Eleonora Maler, desencadenando situaciones que van a ayudar a desvelar oscuros secretos escondidos hasta ese momento.

En el asfixiante ambiente de esta pequeña ciudad, donde la Stasi, Ministerio de Seguridad del Estado, lo controla todo, Eleonora “tendrá que enfrentarse a sus propios miedos”, explica el escritor argentino.

Asimismo hizo referencia a la gran labor de documentación que tuvo que llevar a cabo para escribir la novela. “Me empapé de la historia de la Alemania Oriental de después de la Segunda Guerra Mundial”, pero dijo que es algo que hace con “muchísimo placer, ya que me gusta de siempre la historia”.

Graduado en Ciencias Políticas, el escritor y dramaturgo Daniel Dimeco ha ganado diversos premios en ambos ámbitos, como el Premio Fray Luis de León por su novela La desesperación silenciosa, o el Premio Antonio Buero Vallejo con la obra teatral La mano de Janós.

“Considero que los premios son básicamente incentivos y que son fundamentales a la hora de publicar tal como esta el mundo editorial”, opinó el autor.

También expresó su parecer acerca de la situación literaria actual, que resumió en que “la edición no esta en su mejor momento, la crisis afecta, pero soy partidario de que pone las cosas en su sitio y probablemente pinche la burbuja literaria”.

Dimeco declaró que en estos momentos ya tiene forma su próximo proyecto literario, una novela de la que no quiso desvelar nada, tan solo que no será “tan agobiante como la anterior”.

 


Radio Obradoiro: El escritor argentino Daniel Dimeco visita ‘El sábado libro’

Radio Obradoiro, 31 de mayo de 2013
Santiago de Compostela

José Miguel Giráldez entrevista al autor de El mapa de las viudas (Algaida) y repasa las novedades literarias de esta semana

Foto: C.Garrido

Foto: C.Garrido

El escritor argentino Daniel Dimeco (1969) será el invitado hoy en el espacio cultural de Radio Obradoiro El sábado libro (11.00), que dirige y presenta el crítico literario de este periódico, José Miguel Giráldez. Dimeco, más conocido por sus muchos trabajos en el mundo del teatro (fue galardonado con el Premio Buero Vallejo en el año 2010), conversará en torno a su nueva novela, que acaba de ganar el Premio Ciudad de Badajoz. El mapa de las viudas es, fundamentalmente, una novela incómoda, poco confortable para el lector. En ella late el espíritu de Orwell, la mirada del Gran Hermano que todo lo vigila y todo lo controla. Pues no en vano la novela se desarrolla en una pequeña ciudad de la antigua república Democrática Alemana (Stralsund), bajo el influjo poderoso de la Stasi, “algo así como la policía del pensamiento de Orwell’, asiente Dimeco. La historia es oscura, dura, terrible a veces. Y tiene, por supuesto, una gran herencia de la pasión por el teatro del autor argentino. “No recibí terapia, a pesar de ser de allá”, dice, divertido, “así que creo que utilizo la literatura para exorcizar mis propios demonios. Y en esta novela hay muchos, muchos demonios”. Son, claro, los demonios de la incomunicación, de la ausencia de libertad, de la deshumanización del hombre. Son los demonios existencialistas de una dictadura, la falta de palabras, como en Beckett, la desolación y el desencanto. Y el miedo. La novela está llena de miedo. Eleonora Maler, la protagonista, ha enloquecido. Se lanza al suelo cuando cree que van a llegar aviones de guerra. Porque ella viaja a la guerra desde su mente, se evade del presente gris y triste, mientras cose para sus clientes. La costurera bipolar, loca, sí, que se cree agredida y mordida durante la noche por los murciélagos, guarda algunos secretos. Y una hija, Annette, a la que custodia en una habitación, y a la que venda los ojos para que no pueda ver la realidad. La novela consigue a la perfección la sombría y enfermiza atmósfera de aquellos días, el horror de la vigilancia extrema (“uno de cada cincuenta habitantes entonces del país” dice Dimeco, “era miembro de la Stasi. Cualquier familiar tuyo podría serlo. Yo he vivido otras dictaduras… soy argentino… pero allí en familia podías hablar. En la república Democrática Alemana la situación de opresión, ayudada por el frío del propio clima, producía una gran claustrofobia, una ansiedad extraordinaria’, concluye Dimeco. En la novela hay más cosas. Las muertes de jóvenes asesinadas, casi niñas, por miembros del aparato político, en noches de desenfreno. “Hay una muestra indudable de la corrupción, del abuso”, subraya Dimeco. Y una mirada, también, hacia lo doméstico de los poderosos. Eleonora cose para Maria Gross, la mujer del jefe local del partido, y ella, quizás porque sabe que está loca, le cuenta las fragilidades del matrimonio, y le demanda vestidos, el día en que muere el presidente del país, tanto para el funeral como para el nombramiento del nuevo: sabe que su marido puede alcanzar un cargo importante.

El choque entre lo accesorio de la vida y lo fundamental, entre el amor y la frialdad, entro lo humano y lo inhumano, conforma el esqueleto central de El mapa de las viudas, la novela de Dimeco publicada por Algaida. La conversación con el escritor, hoy, puede seguirse también por internet.